Durante la prolongada y tensa votación particular de la Ley Miscelánea impulsada por el Gobierno chileno, la oposición logró una significativa victoria política con la inclusión de la indicación para establecer la Sala Cuna Universal en la iniciativa. La medida, defendida por el diputado del Frente Amplio Jorge Brito Hasbún y respaldada en el hemiciclo por su colega Gael Yeomans Araya, se presentó como una alternativa que buscaría mejorar la inserción laboral de las mujeres, una propuesta que obtuvo un respaldo contundente a favor durante la votación de admisibilidad.
La diputada Yeomans argumentó que la Sala Cuna Universal ofrecía una solución más efectiva que la sugerida por el Ejecutivo, basada en un mecanismo de crédito tributario. Su defensa se centró en los beneficios sociales y económicos de la medida, que, según ella, tendría un menor costo fiscal y un mayor impacto positivo en la vida laboral de las mujeres. ‘Si realmente les importa el empleo de las mujeres, espero que esta Cámara se pronuncie a favor,’ manifestó con firmeza, dejando clara la intención de la oposición de dar prioridad a políticas inclusivas.
Con 80 votos a favor, 65 en contra y 9 abstenciones, la indicación superó con éxito la votación de admisibilidad, lo que llevó a la aprobación final con 82 votos a favor, 48 en contra y 24 abstenciones. La noticia fue celebrada por los parlamentarios opositores con aplausos en la sala, evidenciando un clima de satisfacción ante el avance logrado, que representa un respaldo a las políticas de inclusión laboral y apoyo a las mujeres trabajadoras en el país, en un contexto donde el tema de la equidad de género cobra cada vez más relevancia.
Sin embargo, la alegría opositora se vio eclipsada rápidamente cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz Castro, tomó la palabra para anunciar una reserva de constitucionalidad respecto a la iniciativa aprobada. Quiroz argumentó que dicha indicación afectaría las finanzas públicas y que invadiría atribuciones exclusivas del Ejecutivo en la administración estatal. Esta reacción marcó un nuevo capítulo en el debate, donde el Gobierno señala la preocupación por las implicancias fiscales de la propuesta aprobada por la oposición.
A pesar de la advertencia gubernamental, miembros del Frente Amplio subrayaron la importancia del resultado logrado. La diputada Yeomans describió la aprobación como ‘una luz de esperanza’ en un proyecto que juzgó genera, por el contrario, efectos negativos en otras áreas. En medios digitales, el diputado Brito publicó su satisfacción por la medida que apoya a las mujeres chilenas y criticó la postura del oficialismo. La incertidumbre se mantiene sobre el futuro de la Sala Cuna Universal, pero lo decidido en el hemiciclo evidencia la creciente tensión entre el oficialismo y la oposición en la búsqueda de soluciones efectivas para el empleo femenino en Chile.











