Judith Marín, la futura ministra de la Mujer, se pronunció este viernes en relación a las críticas que ha recibido desde el oficialismo por su postura en contra del aborto. En el marco de una reunión con la actual ministra, Antonia Orellana, Marín solicitó que su gestión sea evaluada a partir del 11 de marzo, fecha en la que asumirá el cargo. «Nuestra gestión comienza el 11 de marzo y desde el 11 de marzo en adelante podrán evaluar nuestro trabajo», afirmó, dejando claro que los juicios sobre su administración deben hacerse desde ese momento y no antes.
Durante el encuentro entre Marín y Orellana, se discutieron diferentes aspectos relacionados con la implementación de la ley integral contra la violencia hacia las mujeres, un tema crucial en la agenda del Ministerio de la Mujer. Orellana compartió los avances realizados hasta ahora y subrayó la importancia de trabajar en conjunto para fortalecer la legislación existente. En este sentido, la futura ministra se comprometió a liderar con firmeza las políticas que promuevan la protección y defensa de los derechos de las mujeres en el país.
Marín también enfatizó la necesidad de avanzar en políticas públicas que brinden un apoyo real a las mujeres. «Nuestro compromiso es trabajar y avanzar en aquellas políticas públicas de real ayuda a la mujer», declaró, resaltando que su enfoque estará en mejorar las condiciones de vida de las mujeres y en garantizar sus derechos. Esta declaración muestra su intención de dirigir el ministerio hacia una agenda proactiva y centrada en los problemas que afectan a este sector de la población.
La postura de Marín respecto al aborto ha generado un intenso debate en la opinión pública y entre los partidos políticos. A lo largo de la campaña, se evidenció una polarización respecto a este tema, lo que podría impactar en la implementación de varias políticas en su futuro mandato. Sin embargo, Marín parece decidida a enfocar su gestión en otros aspectos que promuevan la equidad de género y la protección de los derechos de las mujeres en vez de fijarse en el polémico tema del aborto.
Este encuentro entre Marín y Orellana no solo marca el inicio de una nueva gestión, sino que también simboliza un momento clave en la búsqueda de cooperación y continuidad en los esfuerzos para erradicar la violencia de género. Con una agenda centrada en la implementación de leyes que protejan a las mujeres y un llamado a un trabajo conjunto, la futura ministra parece estar preparando el terreno para un mandato que priorizará las necesidades y la lucha por los derechos de las mujeres en el país.














