El reciente diagnóstico sobre el desarrollo de proveedores locales en la Región de Antofagasta es un reflejo del compromiso entre la gran minería y el Gobierno Regional, en el contexto de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA) 2023-2050. Con el apoyo del Consejo Minero, se llevó a cabo un estudio encargado al Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte y la consultora Gestión Social, con el objetivo de identificar las barreras que enfrentan los proveedores regionales y proponer medidas para mejorar su integración en la cadena de valor minera. Este diagnóstico no solo busca incrementar las oportunidades para las empresas locales, sino también generar y retener mayor valor en la región a través de la activación de un ecosistema empresarial robusto y competitivo.
En su intervención durante el seminario «Desarrollo de proveedores: construyendo la próxima etapa del crecimiento regional», el gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, enfatizó la necesidad de un esfuerzo colaborativo para fortalecer la capacidad de los proveedores. Reconoció que existen brechas significativas, especialmente en la certificación de proveedores y en la infraestructura necesaria para su establecimiento en la región. Además, propuso establecer mecanismos de reportabilidad que permitan monitorear el avance en las compras locales, resaltando la importancia de un trabajo conjunto entre compañías mineras, proveedores locales y las instituciones del territorio.
El estudio revela un potencial significativo para el gasto en proveedores locales, que actualmente asciende a aproximadamente US$2.650 millones y podría alcanzar entre US$5.100 millones y US$11.300 millones para 2035. Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero, subrayó que la meta no es solo aumentar el número de proveedores locales en el próximo ciclo de inversión, sino desarrollar un ecosistema empresarial en Antofagasta que ofrezca servicios de alta tecnología e innovación. Esto permitiría a la región maximizar la generación y retención de valor derivado de la actividad minera, lo que representa un objetivo clave para impulsar el desarrollo económico local.
El diagnóstico también destacó que muchas de las barreras que enfrentan los proveedores locales son principalmente de acceso al mercado. Cuatro de cada cinco obstáculos están relacionados con la falta de redes de contacto y dificultades para participar en licitaciones. Elisa Giesen, de la consultora Gestión Social, elogió la relevancia de este análisis para fomentar el desarrollo de proveedores, señalando que existe una sólida base empresarial en Antofagasta, aunque todavía se concentran en servicios de menor complejidad, lo que abre oportunidades para fomentar un desarrollo más avanzado que se integre a la cadena productiva minera.
Durante la segunda parte del seminario, líderes de importantes compañías mineras compartieron sus estrategias para mejorar la participación de proveedores regionales. Cristóbal Marshall de Escondida | BHP, resaltó la importancia de un plan de inversión que apoya no solo la producción de cobre, sino también el crecimiento del ecosistema de proveedores. Jorge Rodríguez de Antofagasta Minerals, y Germán Pérez Esquivel de Novandino Litio, también coincidieron en la importancia de establecer relaciones a largo plazo con los proveedores locales, mientras que Cristian Sarrazín de Codelco, enfatizó la necesidad de integrar la compra local en la gestión empresarial con objetivos claros y medibles. Estos enfoques demuestran el compromiso de la industria minera con el desarrollo sostenible y la inclusión de alianzas estratégicas con proveedores locales.














