Inmediatamente después de que las intensas lluvias a mediados de julio causaran estragos en gran parte del país, los equipos técnicos y profesionales de INDAP (Instituto de Desarrollo Agropecuario) se movilizaron de manera rápida y efectiva hacia las zonas afectadas. El principal objetivo de esta acción fue conocer de primera mano la situación que enfrentan los agricultores de la región y los daños sufridos en sus unidades productivas. La evaluación y cuantificación de las afectaciones se convirtió en una prioridad para garantizar la restauración de los sistemas productivos que, lamentablemente, enfrentaron pérdidas significativas debido a este fenómeno climático.
Desde el 31 de julio, los equipos técnicos de las cuatro agencias de INDAP han estado trabajando incesantemente en un catastro que incluye a pequeños agricultores y sus familias. Mariana Arias, directora regional (S) de INDAP Metropolitano, junto con Fernando Rencoret, seremi de Agricultura Metropolitano, lideraron estas acciones para proporcionar un diagnóstico claro de la emergencia que se ha desatado en la pequeña agricultura regional. Durante su recorrido por sectores como Lampa, María Pinto, Calera de Tango, San Bernardo y El Monte, ambos líderes enfatizaron la importancia de estar presentes desde el primer momento y de actuar con la mayor celeridad posible ante esta crisis.
«Como INDAP, hemos estado en terreno desde el primer minuto. Los profesionales del servicio recorrieron las zonas afectadas y elaboraron un catastro que será la base para coordinar la entrega de apoyos», destacó la directora regional (S) de INDAP Metropolitano. Este compromiso inquebrantable con la comunidad agrícola es fundamental, ya que muchos productores dependen de su cosecha para subsistir, y cada día de rescate y evaluación es crucial para mitigar el impacto de la emergencia.
Una vez concluido el levantamiento de daños, INDAP Metropolitano se enfrentará al desafío de evaluar acciones y medidas de apoyo específicas para cada productor afectado. A través de sus diversos instrumentos y programas regulares, se buscará ofrecer asistencia adaptada a las necesidades urgentes de los agricultores y sus familias que han sido impactados por las condiciones climáticas extremas. Esta evaluación se realizará caso a caso, asegurando que la ayuda llegue de manera equitativa a quienes más la necesitan.
La situación sigue siendo crítica para muchos en la región, pero el trabajo de INDAP es un rayo de esperanza en medio de la adversidad. El compromiso de las autoridades y técnicos para colaborar con los agricultores refleja la importancia del sector en la economía local y su resiliencia ante situaciones adversas. Con el apoyo adecuado y la recuperación de los sistemas productivos, se espera que los agricultores puedan reiniciar sus actividades y continuar con su labor esencial para el país.











