En el contexto de la discriminación de género en el comercio, la reciente «Encuesta Mujer y Consumo» del SERNAC revela cifras preocupantes: más de la mitad de las mujeres encuestadas afirmaron haber experimentado alguna forma de discriminación durante el último año al comprar productos o contratar servicios. Este informe, que coincide con el mes del «Día Internacional de la Mujer», busca visibilizar las experiencias de las mujeres y contribuir a elaborar acciones que protejan sus derechos como consumidoras. La Directora Nacional (s) del SERNAC, Carolina González, destacó la importancia de esta encuesta para comprender las barreras que enfrentan las mujeres, enfatizando la necesidad de promover la equidad de género en el ámbito del consumo.
Un dato alarmante que surge del análisis es que el 71% de las mujeres que enfrentaron situaciones discriminatorias no tomaron ninguna acción al respecto. La mayoría argumenta que el proceso de reclamación es complicado y burocrático, lo cual genera una sensación de impotencia. Además, el 62% considera que no valdría la pena realizar un reclamo, al pensar que no obtendrían una solución. Esta falta de respuesta ante situaciones de discriminación resalta la necesidad de simplificar los mecanismos de reclamación y ofrecer un apoyo más accesible para las víctimas.
Los motivos de discriminación no se limitan únicamente al género; las encuestadas también mencionaron sentirse desiguales debido a su apariencia física, edad y estado civil. El «mansplaining», que se traduce en la suposición de que las mujeres no poseen información o conocimiento, se presenta como una de las formas más comunes de trato discriminatorio. Además, las mujeres enfrentan otros desafíos en el comercio, como problemas con las tallas de ropa y el «impuesto rosa», donde los productos destinados a mujeres son a menudo más caros. Estas experiencias reflejan la persistencia de estereotipos de género en el mercado.
La encuesta también revela que las ferreterías, las isapres y los servicios financieros son los contextos en los que las mujeres se sienten más discriminadas. A pesar de esta realidad, hay indicios positivos en la mejora de la percepción sobre la consideración de las necesidades de las mujeres por parte de las empresas. Un 76% de las encuestadas opina que ha habido avances en la atención a las consumidoras en los últimos años, y la percepción de discriminación ha disminuido en casi 18 puntos porcentuales desde 2023.
Para mejorar la situación, las mujeres han propuesto a las empresas implementar una infraestructura amigable, como salas de lactancia y baños para niños. Igualmente, indicaron que el SERNAC debe fortalecer las acciones de fiscalización y llevar a cabo campañas informativas sobre derechos. A pesar de los avances, las encuestadas aún enfrentan numerosas barreras discriminatorias. El SERNAC reafirma su compromiso de combatir la discriminación en el consumo, recordando que la ley prohíbe tratar a las personas de manera arbitraria por su sexo, condición social o apariencias.














