El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, ha respondido este miércoles a las contundentes críticas lanzadas por el Presidente chileno, Gabriel Boric, hacia la administración del ex mandatario Donald Trump. Esta respuesta se produce tras la reciente “Operación Resolución Absoluta” en la que se llevó a cabo la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Venezuela. En un mensaje publicado en su cuenta de X, Judd afirmó que «todos los que vivimos en este hemisferio somos responsables de protegerlo» y enfatizó la importancia de que los líderes actúen para abordar los problemas comunes que enfrenta la región.
Las declaraciones de Judd llegan en un contexto tenso, luego de que Boric cuestionara la operación estadounidense y señalara que «los líderes que le rinden pleitesía» al presidente Trump actúan de manera servil y se «humillan» ante él. En su crítica, el mandatario chileno hizo referencia a la violación del Derecho Internacional y la dignidad humana, subrayando que las acciones de la administración de Trump podrían ser interpretadas como una vuelta a la Doctrina Monroe, que ha sido históricamente vista como un intento de dominación sobre América Latina.
Durante la discusión, el Presidente Boric destacó un mensaje del Departamento de Estado de EE.UU. en el que se indicaba que «este es nuestro hemisferio» y que Trump no permitiría que la seguridad estuviera amenazada. Boric interpretó esto como una reivindicación del poder estadounidense sobre la región, lo que, a su juicio, refuerza una lógica de control que perjudica la soberanía de los países latinoamericanos y sus respectivos gobiernos.
La vocera de Gobierno, Camila Vallejo, se unió a las críticas de Boric, afirmando que sus observaciones surgen de una «preocupación de fondo» respecto a la política exterior del gobierno estadounidense. Vallejo insinuó que lo que está en juego es la implementación de una «nueva versión de la Doctrina Monroe», dejando claro el descontento con los intentos de interferencia en los asuntos internos de países soberanos como Venezuela.
La operación de captura realizada el 3 de enero ha suscitado condenas a nivel internacional, con numerosos países señalando que EE.UU. ha vulnerado la soberanía venezolana. Maduro, que ya enfrenta acusaciones graves como el narcotráfico, fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos. Este episodio no solo revela las tensiones diplomáticas entre Chile y Estados Unidos, sino también cuestiona el futuro de las relaciones en América Latina y el impacto de políticas que son percibidas como imperialistas en la región.










