La región de Valparaíso se encuentra en una situación alarmante en términos de desempleo y deterioro de ingresos, posicionándose junto con Biobío, O’Higgins, Maule y Ñuble como la zona con la tasa de desempleo más alta del país, alcanzando un 10,4% según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este preocupante panorama se agrava al observar que un destacado 80,8% de los encuestados en la región ha experimentado pérdidas en sus ingresos o ha perdido su empleo en los últimos dos años, superando la media nacional que se sitúa en el 73%.
El sondeo realizado por DefensaDeudores.cl revela que la problemática va más allá del desempleo, pues también se ha evidenciado un prolongado «malabarismo» en la gestión de pagos. Un 73,4% de los encuestados en Valparaíso ha estado más de un año decidiendo qué deudas pagar y qué dejar de lado, cifra que también sobrepasa el promedio nacional del 66,9%. Esta situación provoca una desesperante carga emocional y financiera en los hogares, que ahora tienen que priorizar sus gastos de manera más crítica.
Los resultados del sondeo apuntan a un patrón claro en el orden de prioridades de los encuestados. Un 68,4% de ellos ha dejado de pagar tarjetas o líneas de crédito, así como créditos de consumo. Mientras tanto, un 75,9% de los encuestados se asegura de proteger las cuentas básicas del hogar, como luz y agua, antes de considerar el pago de arriendos o dividendos, que solo un 58,2% tiene la posibilidad de resguardar ante la crítica situación financiera.
El abogado Ricardo Ibáñez, fundador de DefensaDeudores.cl, señala que Valparaíso se está enfrentando a un ciclo destructivo donde el alto desempleo y el prolongado ajuste financiero de los hogares generan un entorno perjudicial. Este círculo vicioso aumenta el riesgo de morosidad y acciones judiciales por deudas impagas. Aunque se percibe una ligera diferencia en las prioridades de pago, el deseo de proteger la vivienda se mantiene relativamente bajo, con un 39,7% priorizando este aspecto, lo que refleja la presión constante sobre la estabilidad de muchas familias en la región.
A pesar de la complejidad de la situación, hay un indicativo de esperanza entre los encuestados sobre cómo abordar sus problemas económicos si logran una mejora en su situación laboral. Un 46,8% de los participantes en el estudio indicaron que priorizarían poner al día sus deudas atrasadas. Sin embargo, Ibáñez advierte que sería más prudente y eficaz buscar una renegociación formal de las mismas a través de organismos como la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, en lugar de realizar pagos episódicos sin un plan definido, lo que podría llevar nuevamente a un ciclo de crisis financiera.













