La Aeronáutica Civil de Colombia ha tomado la decisión de cerrar temporalmente el aeropuerto Guillermo León Valencia, ubicado en Popayán, debido a la creciente preocupación por el riesgo operativo que representan las partículas de ceniza en el aire. Esta medida se aplicó tras la alerta emitida por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), que confirmó un aumento en la actividad sísmica y en las emisiones de ceniza del volcán Puracé, el cual se encuentra a aproximadamente 27 kilómetros de la capital del Cauca. Las autoridades han actuado con precaución ante la amenaza que estas condiciones pueden representar para la aviación civil.
El SGC ha reportado que, en las últimas horas, ha habido un incremento en la temperatura de los gases expulsados, incluidos el dióxido de azufre y el dióxido de carbono, lo que coincide con un fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió al país. Este fenómeno ha llevado a las autoridades a reforzar el monitoreo del área y a mantener un nivel de alerta naranja para el volcán Puracé, debido a las variaciones observadas desde finales del mes pasado. La situación actual plantea serios riesgos tanto para la población como para la infraestructura aérea en la región.
En un comunicado de prensa, Aerocivil destacó que el cierre del aeropuerto se implementó de manera preventiva, ya que la ceniza volcánica puede causar daños significativos a las turbinas de los aviones y afectar los instrumentos de navegación. La prohibición de los vuelos se mantendrá hasta que las condiciones de visibilidad y la calidad del aire mejoren en el espacio aéreo del Cauca. Esta decisión ha sido ampliamente respaldada por el SGC, que subraya la importancia de priorizar la seguridad de los ciudadanos y los pasajeros.
El volcán Puracé, parte de la cadena montañosa de Los Coconucos, es uno de los con más actividad en la región, aunque su última erupción significativa ocurrió en marzo de 1977. Desde 2021, el sistema de monitoreo nacional ha detectado un cambio gradual en los patrones de sismicidad del volcán, lo que ha hecho que las autoridades estén en constante alerta. Los expertos advierten que las emisiones de ceniza pueden persistir, afectando no sólo la aviación sino también la salud de los pobladores cercanos.
Ante esta situación, la Gobernación del Cauca, junto con los comités locales de gestión del riesgo, ha comenzado a coordinar acciones de contingencia con los municipios aledaños. Se están implementando rutas de evacuación preventiva y se busca mantener informada a la población sobre la evolución del fenómeno volcánico y las medidas de seguridad a seguir. Las autoridades del departamento recalcan la importancia de estar preparados para cualquier eventual cambio en el nivel de alerta oficial, priorizando así la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.














