El tráfico de pasajeros en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez en Santiago de Chile continúa en un estado crítico, sin visos de recuperación a corto plazo. Según un informe reciente de La Tercera, el número de pasajeros ha mostrado una tendencia a la baja durante diez meses consecutivos, alcanzando en mayo cifras que no se veían desde el inicio de la pandemia. En un momento en que los flujos aéreos estaban casi paralizados por las restricciones sanitarias, el actual descenso es particularmente preocupante para las autoridades y las aerolíneas que operan en el terminal.
Los datos proporcionados por el Grupo ADP y Vinci Airports indican que en mayo el tráfico aéreo se contrajo un 2,2% en comparación con el año anterior, con 1.899.430 pasajeros en total. Esta cifra representa una disminución notable de 15 mil viajeros en comparación con los 1.941.717 de mayo de 2022. Cabe destacar que el aeropuerto no ha registrado ningún mes positivo en lo que va del año 2023, lo que suscita inquietudes sobre el futuro de la industria del transporte aéreo en la región.
Las cifras acumuladas hasta mayo reflejan un descenso del 1,9% en el número total de pasajeros, pasando de 11.426.552 a 11.213.985. Además, el movimiento de aeronaves también ha experimentado un descenso, con una caída del 0,6% en mayo y del 1,6% en el acumulado de enero a mayo. Esta situación ha sido atribuida a diversos factores, incluyendo problemas en la disponibilidad de aeronaves y ajustes en la capacidad operativa de las compañía aéreas.
Manuel Valencia, subgerente de Comunicaciones y Asuntos Corporativos del aeropuerto, reconoció que la industria se enfrenta a desafíos persistentes que van más allá de la simple fluctuación de pasajeros. A pesar de estos obstáculos, destacó que algunas aerolíneas han comenzado a incrementar sus frecuencias internacionales para la próxima temporada de invierno, lo que podría brindar un respiro a la situación actual. Aerolíneas como Latam y Copa Airlines han anunciado el aumento de sus vuelos, lo cual es un indicativo de que, aunque con dificultad, se busca mejorar la conectividad desde y hacia Santiago.
Por otro lado, el informe de ADP también sugiere que factores externos como la tensión geopolítica en Oriente Medio, incluyendo la guerra entre Estados Unidos e Irán, están influyendo en el tráfico aéreo. Aunque las restricciones y ajustes han impactado el flujo de pasajeros, hay signos de una paulatina recuperación, especialmente en términos de ocupación de vuelos. Sin embargo, la incertidumbre sobre la evolución de la situación geopolítica y la escalada de precios del combustible continúa generando preocupación sobre el futuro del transporte aéreo en la región.













