El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona Soto, ha reabierto el debate sobre la necesidad de una nueva Constitución en Chile, planteando que si Jeannette Jara es electa presidenta, espera que impulse esta iniciativa. En una entrevista previa al programa “Sin Filtros”, Carmona reflexionó sobre el posible contexto en que la candidata de su partido deba gobernar bajo la actual Carta Magna, afirmando que, aunque hay contradicciones en la vida política, es fundamental tener claridad sobre el rumbo a seguir para mejorar la situación del país.
Carmona no dudó en expresar su deseo personal de contar con una nueva Constitución, enfatizando que es un anhelo legítimo que debe ser impulsado por la próxima administración. Recordó palabras anteriores donde mencionó la necesidad urgente de abordar la reforma constitucional, sugiriendo que sigue siendo un tema relevante aunque los recientes intentos de reforma hayan fracasado. La postura del líder comunista ha generado diversas reacciones, especialmente dentro del oficialismo, que ha visto en esta propuesta una posible distracción de temas prioritarios.
La reacción del gobierno no tardó en llegar, a través de la ministra (s) vocera Aisén Etcheverry, quien aseguró que el debate sobre una nueva Constitución no se encuentra dentro de las prioridades de la administración actual. Esta declaración revela la polarización que persiste en el entorno político chileno respecto a la idea de una nueva Carta Fundamental, ya que muchos consideran que los esfuerzos deben centrarse en las urgencias inmediatas como la seguridad ciudadana y el desarrollo económico.
Desde el oficialismo, el deputado socialista Raúl Leiva hizo eco de la preocupación de algunos sectores afirmando que no comparte la apertura al debate por parte del Partido Comunista. Para Leiva, las prioridades del nuevo gobierno deben alinearse con las necesidades tocantes de la ciudadanía, dejando de lado discusiones sobre cambios estructurales que podrían desviar la atención de problemáticas urgentes. Esto ilustra un creciente desacuerdo entre las fuerzas políticas en torno a lo que debe ocupar la agenda del futuro gobierno.
Sin embargo, no todos los sectores dentro de la coalición oficialista comparten esta postura. Tomás Hirsch, presidente de Acción Humanista, defendió la posición del Partido Comunista, subrayando la importancia de seguir luchando por una nueva Constitución que sea legítima y participativa. Hirsch recordó que, a pesar de los fracasos anteriores en los procesos constituyentes, la aspiración de contar con una Constitución acorde a los desafíos del siglo XXI continúa viva. Así, el debate sobre la nueva Constitución se mantiene en la palestra, con expectativas de más reacciones y definiciones de cara a las primarias programadas para este domingo.










