Pese a una caída mensual en noviembre de 2025, el sector metalúrgico-metalmecánico en Chile ha acumulado un crecimiento de 1,6% en los primeros once meses del año, impulsado principalmente por las actividades de reparación y fabricación de maquinaria. Sin embargo, el desempeño del sector se ve afectado por un fuerte aumento de las importaciones, que ha generado preocupación en la comunidad industrial. Fernando García, presidente de ASIMET, destacó que el dato de noviembre revela presiones significativas en la industria, especialmente en aquellas actividades altamente dependientes de la energía y expuestas a la competencia externa, que no siempre opera en condiciones equitativas para los productores locales.
La caída del 2% en la actividad del sector durante noviembre de 2025 con respecto al mismo mes del año anterior se debe en gran medida al bajo rendimiento de las industrias básicas de hierro y acero. Este sector crítico ha enfrentado dificultades continúas, presentando una contracción acumulada de 22,8% entre enero y noviembre, lo que ha impactado negativamente en el crecimiento total del sector metalúrgico. En contraste, la reparación de productos elaborados de metal, maquinaria y equipo ha sido el principal motor del crecimiento, con un aumento del 10,2%, lo que subraya la importancia de este subsector en el contexto industrial nacional.
A pesar de un escenario desafiante, el informe de ASIMET destaca la capacidad del sector para mantener una postura positiva, con un crecimiento acumulado que subraya la relevancia del metalúrgico-metalmecánico en la cadena industrial del país. El crecimiento de 8,4% en la fabricación de maquinaria de uso general refleja una tendencia hacia la eficiencia productiva. Las empresas parecen priorizar la optimización de recursos y el prolongamiento de la vida útil de sus activos, en vez de enfocarse solamente en la expansión de la capacidad instalada.
En el ámbito del comercio exterior, el sector metalúrgico-metalmecánico logró exportaciones por un total de US$ 2.277,6 millones entre enero y noviembre, lo que representa un crecimiento del 9,2% en comparación al año anterior. La mayoría de estos envíos se dirigieron a países del continente americano, destacando a Perú, Estados Unidos y Argentina como los principales destinatarios. El alambre de cobre fue el producto estrella, con un incremento del 11,7% en las ventas externas, lo que evidencia la competitividad del sector en mercados internacionales a pesar de las dificultades internas.
A pesar del aumento en las exportaciones, la situación de las importaciones, que alcanzaron US$ 23.621 millones, con un incremento del 15%, plantea un reto significativo para el sector. García enfatizó que la asimetría competitiva, donde los productores nacionales enfrentan mayores exigencias regulatorias y de costos, representa un riesgo para la producción local. Subrayando la necesidad de avanzar en políticas de competitividad y protección de la industria nacional, concluyó que corregir estas distorsiones es esencial para el próximo gobierno si se busca fortalecer la productividad y consolidar un sector industrial capaz de generar empleos de calidad.













