En un contexto donde las expectativas de los consumidores son cada vez más altas, Drivin, una plataforma de soluciones logísticas terrestres, ha comenzado a analizar las tendencias contingentes en logística que impactan la última milla. Las vacaciones de verano, donde muchas familias optan por destinos costeros o rurales en Chile, presentan un reto significativo para la logística de entregas. Las limitaciones en la infraestructura vial y la escasa señalización en estas áreas complican los procesos de distribución, lo que podría resultar en demoras y frustraciones para los consumidores que reciben productos en lugares temporales. Sin embargo, la adaptación a estas condiciones se ha vuelto esencial para garantizar una experiencia del cliente satisfactoria y fomentar la fidelización en un mercado competitivo.
Cristóbal López, Country Manager de Drivin Chile, destaca que la logística de última milla no solo se enfrenta a desafíos, sino que también presenta oportunidades para mejorar las relaciones con los clientes. En el Estudio de Confianza 2025 de PwC Chile y la Universidad Diego Portales, se revela que un notable 81% de los consumidores ha dejado de comprar en empresas que no cumplen con sus expectativas de servicio. Por lo tanto, adoptar tecnologías adecuadas para asegurar entregas eficientes en entornos de alta demanda estacional se convierte en un imperativo para mantener la reputación de marca y promover la lealtad del cliente, incluso en situaciones de elevada dispersión geográfica.
Una de las innovaciones más relevantes en la logística actual se centra en la automatización inteligente de la planificación. Gracias a la Inteligencia Artificial, es posible optimizar las rutas de entrega al considerar todos los factores que podrían influir en el tiempo de despacho. Esta adaptación tecnológica permite a las empresas anticipar posibles inconvenientes y ajustar su logística de tal manera que garantice el cumplimiento de las promesas de entrega. La capacidad de prever tiempos de llegada ha demostrado ser crucial, especialmente para quienes eligen pasar sus vacaciones en lugares menos accesibles.
Otro aspecto fundamental mencionado por Drivin es el uso de despachos georreferenciados. Al traducir direcciones y puntos de referencia en coordenadas precisas, las empresas logísticas pueden realizar entregas en estaciones veraniegas con una eficacia nunca antes vista. Esta precisión no solo mejora la satisfacción del cliente, sino que también reduce el margen de error que puede surgir en zonas con direcciones poco estandarizadas, asegurando que los productos lleguen exactamente donde se necesitan, aun en localidades rurales o turísticas.
Finalmente, la gestión efectiva de las flotas es crucial para cumplir con las exigencias de los consumidores. Las herramientas tecnológicas actuales analizan minuciosamente las cargas, la disponibilidad de conductores y las coincidencias geográficas para optimizar los procesos de entrega. López concluye que invertir en estas tecnologías permite transformar la un escenario desafiante en una ventaja competitiva, resaltando que durante la temporada estival el desafío de la última milla va más allá de la simple entrega; se trata de cumplir con las expectativas de los veraneantes en tiempo y forma, asegurando así una experiencia de consumo que fomente la lealtad de marca.













