Existen diversos factores cruciales que influyen en la decisión de las entidades financieras cuando se trata de otorgar financiamiento a empresas, y entenderlos puede ser decisivo para obtener una aprobación. Según un estudio reciente por Maxxa, el alto nivel de endeudamiento y la inestabilidad en los ingresos son dos de los aspectos más determinantes al evaluar solicitudes de crédito. Esta información es especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), que buscan constantemente expandir sus operaciones o mejorar la calidad de los servicios que ofrecen. Sin embargo, muchos enfrentan dificultades para cumplir con los requisitos financieros necesarios, lo que puede derivar en el rechazo de su solicitud de financiamiento.
La Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF) ha reportado un estancamiento en la oferta de crédito comercial para PYMEs, con una reciente caída del 0,4% interanual en marzo. Este reflejo de la brecha de acceso a financiamiento evidencia que muchos negocios no logran cumplir con las exigencias de las instituciones bancarias. Diego Plaza, analista tributario de Maxxa, ha señalado que los rechazos no se derivan de un único factor, sino de patrones recurrentes como un historial crediticio deteriorado o inconsistencias en la información financiera, los cuales son cruciales para las entidades al momento de evaluar una solicitud.
Uno de los obstáculos más comunes en la búsqueda de crédito es la existencia de un historial crediticio negativo. Las pymes que figuran en registros de morosidad o que tienen un puntaje de crédito bajo se enfrentan a elevados riesgos percibidos por las instituciones financieras. Plaza enfatiza que el historial crediticio se convierte en uno de los primeros filtros en el proceso de evaluación. Por tanto, es vital que las pymes mantengan sus pagos al día y revisen su comportamiento crediticio de forma habitual antes de solicitar financiamiento.
Otro aspecto que se debe considerar es la carga financiera que soporta la empresa. Cuando el total de sus compromisos, incluida la nueva solicitud de crédito, supera entre el 25% y el 40% de sus ingresos netos, las probabilidades de aprobación disminuyen notablemente. La evaluación de la capacidad de pago es clave, ya que permite a las entidades calcular el riesgo de impago. Por ello, es fundamental que las empresas realicen un análisis de su nivel de endeudamiento y su flujo de caja, asegurándose de que pueden asumir nuevas obligaciones sin comprometer su operación diaria.
Finalmente, otro motivo recurrente para el rechazo de solicitudes de crédito es la falta de la documentación adecuada. La presentación de información incompleta o incorrecta, como la omisión de datos relevantes o la entrega de antecedentes desactualizados, puede perjudicar gravemente las posibilidades de aprobación. Desde Maxxa, se hace hincapié en que la preparación y el orden son elementos esenciales para agilizar el proceso de postulación. Al tener toda la información organizada, las pymes no solo incrementan sus oportunidades de obtener financiamiento, sino que también pueden negociar condiciones más favorables con las entidades que consideren.













