A raíz del anunció que pone fin a la franquicia tributaria Sence, se ha manifestado la necesidad de revisar el sistema de capacitación en Chile. Según el organismo, la actualización del capital humano es esencial para garantizar el impulso a las inversiones en el país, por lo que no se deberían tomar decisiones apresuradas que afecten este mecanismo de formación. La propuesta consiste en perfeccionar el sistema existente, en lugar de eliminarlo, y ofrecer su experiencia en la discusión de tan relevante reforma, asegurando que la mejora sea integral y responsable.
La reciente declaración del Ministerio de Hacienda sobre la eliminación de la franquicia tributaria Sence ha levantado alarmas en el OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (OTIC CChC), quienes advirtieron que esta decisión pone en riesgo el Plan de Reconstrucción, debido a la escasez de capital humano calificado. En un contexto donde las proyecciones de inversión son altas, particularmente en sectores como minería y construcción, se destaca la urgencia de contar con un sistema de formación sólida que prevenga un estancamiento en el desarrollo de proyectos críticos, dado que el crecimiento económico depende de la disponibilidad de mano de obra cualificada.
José Esteban Garay, gerente general del OTIC CChC, enfatizó en la importancia de revisar y actualizar el sistema de capacitación. Garay argumentó que»el impulso a las inversiones requiere de una mirada actualizada del capital humano y no podemos improvisar en estos momentos.» La postura de la organización es clara: abogan por una mejora del sistema en lugar de su eliminación total, sugiriendo que su experiencia podría ser clave en la discusión para una reforma fiscal que permita el avance del plan de reactivación que necesita el país.
Un estudio técnico ha puesto de manifiesto que Chile enfrenta una considerable brecha en competencias adultas, alcanzando 50 puntos respecto al promedio de la OCDE. Con sólo un 2% de la población adultas poseyendo habilidades avanzadas, se ha anunciado que en el sector minero se estima una inversión de US$ 51.000 millones hacia 2034, así como US$ 40.000 millones anuales en construcción hacia 2027. Estos sectores, fundamentalmente, requerirán la creación de más de 90.000 y 37.000 nuevos empleos especializados, lo que resalta la urgencia de cerrar esta brecha de habilidades a través de un sistema de formación robusto.
Garay concluyó con una advertencia sobre las ramificaciones de no contar con un modelo de formación técnica ágil: el costo de los proyectos podría aumentar drásticamente debido a la falta de mano de obra, reduciendo así la rentabilidad de las inversiones. Además, destacó que la revitalización del modelo de capacitación permitiría aumentar la competitividad en un entorno económico donde la automatización está amenazando aproximadamente 750.000 empleos en sectores clave. En su opinión, el sistema de capacitación debe ser visto como un habilitante crucial, lejos de ser considerado un gasto tributario.














