El alza histórica en el precio de las bencinas quedó reflejada de manera contundente en los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para marzo, que evidencian un aumento del 1% en comparación con el mes anterior, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este incremento fue ligeramente superior a lo que esperaban los analistas, quienes proyectaban un avance del 0,9%, y se traduce en una inflación acumulada del 2,8% en los últimos 12 meses. El impacto de la guerra en Medio Oriente y sus repercusiones en los precios del petróleo han sido determinantes en esta tendencia, afectando principalmente el costo de los combustibles y el transporte.
Dentro de las divisiones que experimentaron alzas notables, el transporte lideró con un aumento del 2,6%, aportando 0,320 puntos porcentuales al IPC. Asimismo, el sector de educación también registró un incremento significativo del 5,5%, contribuyendo con 0,240 puntos porcentuales a la variación general. El INE señaló que estas incrementos evidencian una presión inflacionaria en sectores claves de la economía, lo que podría derivar en un efecto dominó sobre el poder adquisitivo de los consumidores.
Por otro lado, el informe del INE destacó que de las 13 divisiones que componen la canasta del IPC, diez presentaron incidencias positivas, a pesar de que tres mostraron variaciones negativas. La división de bienes y servicios diversos fue la que experimentó la mayor caída, con un descenso mensual de -0,5%, lo que significa una incidencia negativa de -0,020 puntos porcentuales. Esta disparidad en los cambios de precios refleja la complejidad de la situación económica actual, donde algunos sectores se ven afectados negativamente, mientras otros continúan al alza.
En términos de productos específicos, la gasolina mostró un incremento mensual del 8,2%, contribuyendo con 0,234 puntos porcentuales a la variación general del IPC y acumulando un alza del 3,5% en lo que va del año. Asimismo, los costos de enseñanza universitaria registraron un crecimiento mensual del 6,1%, con un impacto acumulado del 6,1% desde principios de año. En contraste, el transporte aéreo internacional vio un aumento aún más drástico del 15,2% en marzo, lo que resalta la presión inflacionaria en sectores relacionados con la movilidad y el ocio.
A pesar de los aumentos en los precios de la gasolina y otros servicios, algunos sectores también mostraron caídas significativas. El transporte en bus interurbano, por ejemplo, reportó una baja mensual del 24,1%, mientras que los medicamentos para el aparato digestivo y metabólico cayeron un 4,3%. Estos descensos subrayan la inestabilidad en el mercado y la variabilidad de los costos entre diferentes productos y servicios, complicando aún más la planificación económica tanto para los hogares como para las empresas.













