El Congreso de la República acaba de aprobar la Ley de Reajuste del sector público, un avance significativo que no solo modifica las remuneraciones de este sector, sino que también promueve la institucionalización del Comité Interministerial para el Desarrollo Productivo Sostenible (DPS). Este nuevo marco legal, impulsado por el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, establece un sistema de coordinación interministerial que busca mejorar la coherencia y eficiencia en la implementación de políticas públicas relacionadas con el desarrollo productivo sostenible. El biministro Álvaro García ha enfatizado la importancia de esta ley como un paso decisivo para garantizar la gobernanza efectiva del comité, permitiendo así trazar una hoja de ruta clara para el futuro del país.
La creación del Comité Interministerial para el Desarrollo Productivo Sostenible por ley, vigente a partir de esta aprobación, es un hito que consolida la estructura jurídica y administrativa de esta instancia clave. Reconocido como el sucesor del Comité de Ministros y Ministras establecido en 2022, el nuevo comité será presidido por el Ministerio de Economía, integrándose con carteras de Hacienda, Medio Ambiente, Energía, Minería y Ciencia. Esta composición diversa tiene como objetivo garantizar una coordinación efectiva y la incorporación de diferentes perspectivas en la formulación de políticas públicas, asegurando que todas las áreas relevantes del desarrollo sostenible estén alineadas y trabajen en conjunto.
Uno de los aspectos más destacados de la nueva normativa es la modificación de la Ley N° 18.302, relacionada con la seguridad nuclear, que introduce cambios sustanciales con el objetivo de acelerar los procesos de autorización otorgados por la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CChEN). Esta modificación establece plazos máximos de tramitación más cortos, diferenciados según el tipo y complejidad de las instalaciones, lo que permitirá que los proyectos en el ámbito nuclear avancen de manera más ágil y eficiente. Por ejemplo, los plazos para las autorizaciones de instalaciones radiactivas de primera categoría se reducirán considerablemente, pasando de entre 60 y 240 días a un rango de 30 a 60 días hábiles.
Además, se ha fijado un plazo máximo de 30 días para la resolución de solicitudes de autorización especial, lo que facilitará que los profesionales habilitados puedan desempeñar funciones en instalaciones nucleares y radioactivas. Estos cambios son cruciales para garantizar que las solicitudes de autorización con fines sanitarios, como las relacionadas con la radioterapia y otras prácticas médicas, reciban prioridad. La normativa contempla también la posibilidad de suspender plazos en casos excepcionales, salvaguardando así la eficacia administrativa y priorizando el bienestar público.
La valoración del biministro García sobre esta ley destaca su importancia no solo en la modernización de la regulación estatal sino también en la respuesta a las críticas necesidades del sistema de salud. Al reducir los tiempos de autorización para nuevas tecnologías médicas, se asegura que hospitales y centros de atención tengan acceso a equipos necesarios y actualizados, contribuyendo a una atención de calidad para los pacientes. Este avance legislativo es un claro compromiso del Estado chileno con el desarrollo sostenible y la eficiencia en la gobernanza, marcando una nueva etapa en la política económica y de salud del país.













